Hay decisiones que huelen mal desde el titular. El Ayuntamiento de Valencia ha adjudicado la gestión de sus dos refugios municipales más grandes, Benimàmet y Natzaret, unos 400 perros y gatos, a una UTE de Athisa Medio Ambiente y Adda Ops S.A. por 5,2 millones a tres años. Y el caso de Modepran Valencia, de golpe, deja de ser una noticia local.
Fuera se queda Modepran, la asociación que ha llevado esos refugios quince años. Sacrificio cero. Doscientos voluntarios. Cuando lo leí pensé lo de siempre: esto huele mal.
Pero oler mal no es un argumento. Así que, en vez de soltar una opinión de barra de bar, hice una cosa rara: puse a pelear a las dos IAs más potentes del momento para que decidieran ellas si esto es bueno o malo para los animales.
Por qué monté un peer review entre dos IAs

El planteamiento es simple. Si la IA es tan brutal para escalar negocios y proyectos, digo yo que también servirá para hablar de perros y gatos.
Le pedí a Claude Opus 4.7 un estudio exhaustivo del pasado de las dos empresas entrantes y de la propia Modepran, todo medido desde el bienestar animal. Una sola pregunta: ¿la vida de los animales va a mejorar o a empeorar con el cambio?
Y aquí viene lo que convierte esto en algo más que un prompt. No me quedé con la primera respuesta. Llamé a Codex (OpenAI) como revisor adversarial: su trabajo era llevarle la contraria a Claude, cazar sesgos, afirmaciones sin base, dobles raseros. Un peer review entre máquinas, la misma lógica por la que un sistema necesita control humano antes de dar nada por bueno.
Codex encontró 15 hallazgos materiales en la primera ronda. Sesgos animalistas, datos sin fuente, indulgencia desigual. Claude los corrigió todos. Segunda ronda, veredicto de Codex: APPROVED, análisis de riesgo razonablemente balanceado. Solo entonces me fié.
Qué dice el historial de Athisa y Adda Ops en los refugios
Aquí la cosa se pone seria. Y no lo digo yo, lo dicen los expedientes públicos. El historial de Athisa que reconstruyó la investigación incluye expedientes municipales en Logroño en 2024 por falta de personal, una rescisión en Motril en 2023 por sobreocupación, la salida de cuatro municipios de la Mancomunidad de Cádiz con denuncias ratificadas por el SEPRONA, y más denuncias en Granada. Buena parte está documentada en medios especializados como srperro.com.
No es una campaña animalista. Es un patrón.
El socio, Adda Ops, no tiene experiencia documentada en refugios de animales domésticos. Su negocio de verdad es el control de fauna silvestre. Traducido: caza conejos para ADIF en las vías del AVE. Para estas dos empresas el bienestar animal no es la misión, es una vertical de expansión. Negocio. Y eso ya es una declaración de intenciones.
Enfrente, Modepran: quince años, sacrificio cero explícito y resultados que se pueden comprobar, como sus más de 300 adopciones en el primer año en Paterna. ¿Es perfecta? No. La investigación también le sacó fuentes con malas prácticas y una memoria técnica floja en lo sanitario. Ninguna organización es impecable, y hay que decirlo. Su trabajo se ve en modepran.org.
Pero la pregunta no es si Modepran es perfecta. Es qué pasa cuando la cambias por esto.
El veredicto sobre la adjudicación en Valencia: cualificada, pero no
Las dos IAs contestaron a las dos preguntas que importan.
¿Está cualificada la UTE? Formalmente sí. Con la ley y el pliego en la mano, cumple. Materialmente, no. Y ojo, no hablo de moral ni de sensibilidades. Materialmente: hay riesgos relevantes sin despejar.
El pronóstico fue demoledor en cuatro frentes:
- Voluntariado: una empresa con ánimo de lucro no sustituye a 200 voluntarios gratis por plantilla asalariada sin que eso se traduzca en más horas de jaula. La UTE no ha resuelto el punto.
- Sacrificio cero: riesgo razonable de que deje de ser una garantía explícita.
- Transparencia y comunidad: quince años de red vecinal no se copian con un contrato.
- Mejora potencial: se queda en la estandarización técnica. Poco, frente a todo lo que se pierde.
Hay un detalle que me dejó frío. Sin que yo preguntara nada de eso, Claude soltó que el motivo formal de exclusión de Modepran huele a pliego de diseñador: ese resultado que solo aparece cuando el pliego está escrito favoreciendo a quien sabe escribir pliegos. Te lo traduzco: a dedo.
Y un apunte de honestidad, porque esto va de rigor: Codex le recordó a Claude que no había podido acceder al pliego completo. Aun así, con toda la jerga legal y administrativa pública encima de la mesa, los argumentos estaban. El proceso lo han cubierto medios como eldiario.es, Valencia Plaza, la Cadena SER y el propio Colegio de Veterinarios de Valencia (ICOVV).
No te fíes de mí: descárgate el informe

El estudio íntegro con todos los hechos, fuentes y las dos rondas de debate adversarial entre Claude y Codex. Sin editar, sin filtrar. Juzga tú.
La conclusión que añadió Claude, a petición expresa y sin saber mi postura, fue clara: empeoramiento neto estructural con alta probabilidad. Una decisión política con apariencia técnica. Cómoda para el ayuntamiento. La paga el animal.
¿Que si van a morir más perros o van a vivir peor? La apuesta razonada es que sí. Y si yo fuera Modepran, seguiría con el contencioso administrativo hasta el final.
Llevamos años escuchando que hagamos caso a la IA para potenciar profesionales, crear empleo e impulsar empresas. Si creemos que la IA también puede hacernos mejores, hagámosle caso cuando lo que está en juego es la vida de 400 animales. No lo digo yo. Lo dice la IA.
Por los animales gasto mis tokens.

